Había montado el trípode en el cruce peatonal, y desde allí giraba de un lado a otro tomando fotografías de lo que se podía ver desde ese punto de observación. .
Al fondo de esta foto se alcanza a ver el reloj de la estación de tren, lugar desde donde venía en este recorrido; no estaba muy lejos del hotel, sin embargo cada rincón me atrapaba!
Estas últimas fotos siguen una pequeña secuencia de movimiento, unos minutos que pude observar desde donde me encontraba; la vuelta desde la esquina de la izquierda de los buses que tomaban la avenida. La fila de taxis esperando clientes, peatones y luces. .
Desde donde me encontraba podía tener una vista bastante integral, no solo de la calle con sus vehículos, sino de los negocios y grandes tiendas ya cerrados, con su últimos trabajadores dispuestos a descansar. .
En esta toma se puede ver con mayor detalle no solo el vallado que impedía cruzar la avenida, sino el movimiento tanto de gente como de automóviles y buses.
Por arriba y por debajo, la noche nos llevaba y nos traía.